Una vista
interior del Centro Acuático NacionalBEIJING, 28 ene (Web
COJOB)-- A pesar del cielo limpio, durante el invierno de Beijing, hace un frío
frígido causado por los vientos que vienen del noroeste. El frío no mitiga
aunque usted esté ante el Centro Acuático Nacional. Una vez en el interior
sentirá inmediatamente la calidez del edificio—calidez que puede recordarle de
las temperaturas de primavera.
El espacio entre las paredes de almohada
de aire del Centro Acuático Nacional (CAN) también conocido como “Cubo de Agua”,
está totalmente sellado.
En el verano una apertura de un metro de alto
regula la temperatura interior del CAN a través de intercambio de calor,
evacuando el calor interior y atrayendo el aire freso al estadio. En el invierno
la apertura se sella y la temperatura interior permanece constante.
Para
problemas latentes con el calor de luz solar, las capas de membrana entre dos
capas de almohada de aire tienen diferentes grados de densidad para controlar la
cantidad de luz que dejan entrar. Este también funciona en parte para reducir la
cantidad de calor causado por el sol y puede mantener la temperatura interior
bajo control.
Desde que la construcción comenzó, los diseñadores han
monitorizado varios parámetros en el estadio, incluyendo cambios en la presión
del viento, movimiento del viento y campo de temperaturas. Estos datos
proporcionan la habilidad de mantener la temperatura interior constante durante
todo el año.