Origen e historia
El fútbol (soccer en los países de habla inglesa) es el juego más popular del mundo y practicado en muchos más países que cualquier otro deporte.
Sus orígenes son oscuros. Los griegos, al igual que los romanos, jugaban a un juego parecido, en líneas generales, a su equivalente contemporáneo. En la Inglaterra del siglo XIV, el fútbol estaba tan difundido que el rey Eduardo II prohibió este juego en una proclamación fechada el 13 de abril de 1314, en la que declaraba: “Se oye un ruido tan molesto en la ciudad debido a los empujones alrededor de los balones que podrían aparecer males condenados por el Señor. En nombre del rey, mandamos y ordenamos, bajo pena de cárcel, que se prohíba este juego en la ciudad”.
En 1349, Eduardo III también se opuso a este juego, cuya práctica se efectuaba en detrimento del tiro con arco, que entonces era necesario para el poder militar del país. Estas prohibiciones no tuvieron los efectos previstos, ya que fue preciso reiterar edictos similares en 1389 (Ricardo II), en 1401 (Enrique IV), en 1457 (Jaime II), e incluso en 1540, con Enrique VIII. Fue Inglaterra quien dio vida al fútbol tal y como lo conocemos hoy en día con la creación, en 1863, de la Football Association of England (Asociación de Fútbol de Inglaterra). A pesar de las numerosas tentativas de prohibirlo, el fútbol se extendió por todo el mundo, alcanzando su popularidad en casi todos los países, con la destacada excepción de Estados Unidos.
El fútbol no formó parte oficial del programa olímpico hasta 1908, aunque en 1900 y 1904 ya se disputaban algunas pruebas.
Posteriormente, estuvo presente en todas las ediciones de los Juegos Olímpicos excepto en la de los Juegos de Los Ángeles, en 1932. Hoy en día, los jugadores profesionales pueden participar en los Juegos Olímpicos pero con algunas limitaciones: un equipo no puede contar con más de tres jugadores mayores de 23 años.
El fútbol femenino hizo su primera aparición en el programa olímpico en los Juegos de Atlanta, en 1996. Las futbolistas también tienen un límite de edad, pero de forma opuesta que sus colegas masculinos, ya que tienen que tener como mínimo 16 años.
En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el número de equipos femeninos pasó de 8 a 10. El torneo masculino seguirá contando con 16 equipos.


