Jesse OWENS

Jesse Owens
Nació el 12 de septiembre de 1913 en Alabama, Estados Unidos; murió el 31 de marzo de 1980.
Alias: “The Ebony Antelope” (el antílope negro)
Disciplina: atletismo (100m, 200m, salto de longitud, relevos 4x100m)
Palmarés:
Juegos de la XI Olimpiada (Berlín 1936): Oro, 100m - Oro, 200m - Oro, salto de longitud - Oro, relevos 4x100m.
Jesse Owens recibió la Orden Olímpica en 1976; se hizo también acreedor de la Medalla de la Libertad y, en su honor, una calle de Berlín lleva su nombre.
Nieto de esclavos, e hijo de plantadores, Jesse Owens, conocido como J.C. por su familia y amigos, empezó a trabajar muy pronto. Con 7 años, recogía 40 kilos de algodón al día.
Cuando tenía 9 años, su familia se trasladó a Cleveland, donde trabajaba como chico de recados después del colegio. También destacó en las carreras de atletismo, el salto de longitud, el salto de altura y batió numerosos récords escolares. Desde su llegada a la Ohio State University, fue acumulando marcas y títulos nacionales.
En 1935, Owens fue el primer saltador en superar los 8 metros. Su récord permaneció durante 25 años y el de los 200m (20,7) 20 años.
Berlín 1936. “Sus piernas, perfectas bielas de ébano, fuertes y cortas, se alzan bajo su erguido tronco. Su zancada es estrecha, precipitada, de una velocidad extrema” escribió Jacques Goddet. Después de sus magníficas actuaciones de 1935, Jesse Owens figuraba entre los grandes favoritos. “Sabía que en 10 segundos me iba a jugar nueve años de trabajo”, declaró Owens antes de los 100m. “Me dirigía a realizar la carrera más importante de mi vida”. En la final, encabezó la carrera desde la primera zancada y se resistió al sprint final de su compatriota Ralph Metcalfe para ganarle por un metro de ventaja. Su tiempo de 10,2 lo corrobora (récord del mundo), al igual que sus 20,7 en los 200 metros, después de haber batido el récord olímpico en 21,1 en la primera vuelta. El título del salto de longitud fue el más reñido. Jesse Owens -conocido como el “antílope negro” (“The Ebony Antílope”)- y el alemán Lutz Long se retaron en un espectacular duelo bajo una atmósfera de sobreexcitación. Empataron en dos ocasiones, una con 7,74m y otra con 7,87m. El alemán falló su último intento pero Owens consiguió saltar 8,06m. Long no dudó ni en segundo en felicitar al americano. Quedaba la prueba de relevos para ir a por el cuarto título -en 39,8, Owens y los americanos fueron los primeros en completar la prueba por debajo de los 40 segundos- y entrar a formar parte de la historia.
Su federación nacional le descalificó cuando tenía 23 años, antes incluso de haber firmado un contrato que le vinculaba a una empresa del mundo del espectáculo, Jesse Owens vivió largos años de olvido. Para ganarse la vida, Owens tuvo que “competir” con caballos, perros, motos o camiones. Afortunadamente, en los años 50 cerró este capítulo de su vida al convertirse en embajador itinerante de su país.
Orador inspirado, entusiasta y convincente, difundió un mensaje de dignidad humana. Al mismo tiempo, en Estados Unidos, colaboraba activamente con los niños negros desheredados y nunca cesó de de predicar por los pobres, en favor de la fraternidad y de la igualdad de los derechos cívicos. En 1976, recibió la Orden Olímpica y al Medalla de la Libertad ("Medal of Freedom"). En 1980, víctima de un cáncer incurable, se posicionó firmemente contra el boicot de los Juegos Olímpicos de Moscú. El 31 de marzo de ese mismo año, murió a la edad de 66 años, en Tucson, como consecuencia del cáncer.
La acción del ciudadano convivió con la del campeón. Antes de llegar ha este punto, Jesse Owens había superado numerosas dificultades. Cuando estudiaba en la universidad de Ohio, acogido a una beca parcial, tuvo que trabajar como botones para poder cubrir las necesidades de su familia y sus gastos de estudios.
Adolf Hitler y los nazis esperaban que los Juegos Olímpicos de 1936 demostraran su teoría de superioridad racial. Sin embargo, el pueblo berlinés rechazó la propaganda nazi y aclamó a Jesse Owens como su héroe de los Juegos Olímpicos de Berlín. En 1984, una calle de Berlín fue bautizada en su honor.
Owens no fue el único negro americano que se destacó en los Juegos de Berlín. Archie Williams (400m), John Woodruff (800m) y Cornelius Johnson (salto de altura) también fueron campeones olímpicos ese mismo año.
Hasta Carl Lewis y Michael Johnson, por no citar más, Owens motivó e inspiró a varias generaciones de atletas. Mucho después de los Juegos de Berlín, Jesse Owens sigue siendo un mito.


