Campamento de la Juventud de Atenas

Aproximadamente 450 jóvenes participaron en esta edición del Campamento de la Juventud (50 de Grecia y 400 de otros países). Las actividades fueron organizadas por 107 personas, 7 de las cuales son empleados del Comité Olímpico de Atenas y 100 fueron voluntarios. El campamento se instaló en la escuela de deportes Athitaki, a 30 km del centro de la ciudad de Atenas.
Los participantes observaron la ceremonia de inauguración (200 de los cuales fueron al estadio en persona), visitaron la Villa olímpica y las competencias olímpicas, y participaron en el relevo de la antorcha. El Campamento de la Juventud se enfocó en el arte, educación y cultura, junto con una serie de actividades de intercambio. En el campamento se programaron talleres de trabajo de cultura olímpica, protección del ambiente, pintura, música y otras actividades interesantes, permitiendo que los participantes escogieran la que más les interesaban. Al mismo tiempo los jóvenes participaron en un forum de UNICEF llamado “Los Derechos de los Jóvenes” y obtuvieron un diploma.
Como lugar originario de los Juegos Olímpicos, el Campamento de la Juventud de Atenas organizó visitas a los yacimientos arqueológicos de las primeras Olimpiadas, el colegio Olímpico Internacional, el museo Coubertin y otras visitas a lugares relacionadas con las Olímpiadas. Los participantes hicieron visitas turísticas a sitios modernos y antiguos, incrementando de esta manera su conocimiento de la cultura e historia del país anfitrión.
El Campamento de la Juventud fue todo un éxito en cuanto a selección de personal y entrenamiento. Tres semanas antes de la apertura del campamento se reunió a los trabajadores y voluntarios en el lugar del campamento para un largo fin de semana en el que se inspeccionó el funcionamiento de cada instalación y servicio y que les permitió familiarizarse con los alrededores. Por otro lado la selección de voluntarios se centró en sus capacidades lingüísticas, asegurándose de tener suficientes hablantes de francés, ruso, portugués, español, árabe, etc. Además de las capacidades lingüísticas también se tuvo en cuenta a los voluntarios con experiencia en la organización de actividades para jóvenes.


